Colombia instaló un puesto fijo en el paso internacional, para impedir el ingreso de productos ecuatorianos. Hay protestas. El personal policial también vigila los pasos no reconocidos que enlazan a las parroquias Urbina y Tufiño, en el lado ecuatoriano, con las comunidades rurales del sur de Nariño.
Luis Moreno intentó movilizar desde Tulcán hasta Pasto manteca y azúcar. En el puesto de control, un policía le dijo que estaba prohibido el paso de productos.
“Tuve que regresar para que no me decomisen la mercadería. Considero que están atropellando nuestro derecho al trabajo”.
Él no fue el único que se quejó. Los negociantes informales de Ipiales amenazan con bloquear el puente. Por esa razón, se reforzó la presencia policial en el límite internacional. A las 09:00 de ayer, los comerciantes informales se reunieron con el alcalde de Ipiales, Ernesto Estupiñán; el director de la Dian, William Virguez, concejales y miembros del transporte pesado de la frontera. La reunión duró cuatro horas y no se llegó a ningún acuerdo.
Virguez aclaró, en la reunión, que desde Bogotá se exige que los controles en la frontera se intensifiquen. Según la autoridad, hay reclamos de los gremios del comercio de Colombia. “El problema es que está pasando mucha mercadería y combustibles de manera ilegal”.
Lourdes Obando, presidenta de los importadores de grano de Colombia, anunció que el gremio presentará una demanda en contra del Instituto Nacional Agrario (ICA), por no extender los permisos fitosanitarios para el ingreso de arroz ecuatoriano a su país.
Hernán Álvarez, jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera, contó que no hay ningún documento que haya llegado de Colombia, para la prohibición de exportación del arroz ecuatoriano. En abril, Colombia exportó 5 256 toneladas de la gramínea. “Desde esa fecha no se han hecho más pedidos”.
Para Omar Guerrón, presidente de los transportistas pesados de Carchi, esta es una retaliación del gobierno del presidente Álvaro Uribe ante las salvaguardas que impuso Ecuador a los productos colombianos. “Ahora sí se puede decir que las relaciones diplomáticas y comerciales están rotas”.
Guerrón dijo que el transporte pesado de la provincia rechaza los nuevos aranceles que fijó el presidente Rafael Correa. “Nos va a dejar en la calle”.
Los agremiados de la transportación pesada mantendrán una reunión en esta semana. No se descarta una paralización en respaldo a los negociantes informales de Ecuador y Colombia, afectados por las medidas que se toman desde Quito y Bogotá.
Entre tanto, a lo largo del Puente Internacional de Rumichaca, el nerviosismo persiste. El estricto control ha hecho que se incremente el contrabando de hormiga. Es más común ver que en motocicletas y en bicicletas se lleve productos y gas a Colombia.
Luis N. vive en Tulcán. El contrabando es su única opción de empleo. “Tenemos que buscar la forma para conseguir el pan del día. En carros está muy difícil pasar mercadería a Colombia, es más fácil en bicicleta”.
Punto de vista. Jorge Rodríguez/ Aduanero colombiano
‘El comerciante debe respetar’
Los negociantes informales aducen que hay el convenio de Esmeraldas, que les permite adquirir productos de la canasta básica en el Ecuador, principalmente por los bajos costos.
En el convenio se habla del libre tránsito de las personas y de los automotores, pero no de los productos de primera necesidad. Los informales tratan de pasar el arroz a través del mecanismo conocido como contrabando de hormiga (un bulto en cada vehículo o en motocicleta).
Los negociantes camuflan los bultos de la gramínea en las carpas de los vehículos, en los motores, en la cabina de descanso del conductor... para evadir los controles policiales.
Se les advirtió a los negociantes que está prohibido el paso de las mercaderías ecuatorianas y nuestra función es garantizar que esa disposición se cumpla.
Fuente: El Comercio. Quito, Ecuador.
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