| La renegociación del aeropuerto, con pocos avances |
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| Noticias - Noticias del Ecuador | |||
| Jueves 15 de Octubre de 2009 11:56 | |||
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Los prestamistas, inversionistas y Municipio definieron ayer el protocolo para la discusión del contrato. No se definen las prioridades de la agenda. Redacción Quito La renegociación del contrato del nuevo aeropuerto todavía no tiene avances importantes. Ayer, más de 30 personas, entre prestamistas, representantes de Quiport y del Municipio, se reunieron en el Centro de Convenciones Eugenio Espejo.La sesión, que fue a puerta cerrada, comenzó a las 09:30. Luego de dos horas y media de conversaciones, se tomó un receso de dos horas. En ese tiempo, Philippe Baril, presidente de Quiport, dijo que el avance fue mínimo. “Discutimos los ámbitos del protocolo que se debatirá”. Es decir, se presentaron a los prestamistas (bancos internacionales) los aspectos técnicos, contractuales, financieros y de construcción de la terminal aérea que serán renegociados. Baril señaló que todavía falta por plantear cuál de los cuatro aspectos es el que se debe resolver primero. Para él las tasas aeroportuarias es fundamental. “Si no hay crédito no hay nada”.
Esto debido a que el dinero recaudado por concepto de tasas aeroportuarias es la única garantía que tienen los prestamistas para ejecutar la obra. Sin esos rubros, dijo Baril, los bancos extranjeros no tienen respaldo.
Según Quiport, en el Plan Financiero del Contrato se establece que no “existe garantía financiera del Estado ecuatoriano, ya sea del Gobierno Central o del Municipio de Quito”.
Por lo que la obra total del aeropuerto, que supera los USD 590 millones, tienen las siguientes fuentes de financiamiento: USD 74 millones de inversión inicial de los accionistas de Quiport SA, USD 376 millones en créditos concedidos a Quiport por bancos multilaterales de desarrollo y USD 140 millones de la operación del aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Este último rubro obedece al cobro de las tasas aeroportuarias.
La polémica sobre este aspecto se inició luego de que la Corte Constitucional determinó que estos rubros son públicos y no privados, como los venía manejando la concesionaria Quiport. La Corte determinó que ese dinero debe ser cobrado y administrado por el Municipio.
Pero Baril afirmó que durante este período de transición y de renegociación, ese dinero sigue siendo entregado a los prestamistas para continuar con las obras en Tababela.
La construcción del nuevo aeropuerto, considerado el de infraestructura más grande de la ciudad, ha creado polémica desde su inicio, en 2002. En esa fecha se firmó el contrato de concesión entre la Empresa Aeropuerto de Quito, y la Corporación Comercial Canadiense (CCC). Las críticas han apuntado tanto a los ámbitos técnicos como financieros.
Una de las polémicas se inició a partir del informe de la Contraloría General del Estado, el 5 de enero de 2009. El documento señala que existen irregularidades en el plan financiero del concesionario Quiport. La investigación de esta entidad estatal determinó que existe un supuesto sobreprecio de USD 100, 82 millones en la construcción.
Es por esto que la Contraloría recomendó renegociar los términos financieros del contrato. Lo que también continúa, es la instrucción fiscal por el presunto delito de peculado iniciado por el fiscal distrital Marco Freire. El proceso se abrió por una supuesta garantía financiera que se dio al proyecto.
Mientras que en la parte técnica, el aeropuerto también fue criticado por el subsecretario de Aeropuertos y Transporte Aéreo, Guillermo Bernal, quien dijo que la terminal en Tababela tendrá limitaciones operacionales.
Estos ámbitos forman parte de la renegociación que se inició desde el martes. El Municipio espera que las conversaciones concluyan en diciembre de este año. Para César Posso, gerente general de la Empresa Municipal de Aeropuerto, Corpaq, el haber reunido a todos los involucrados en la construcción de aeropuerto ya es un avance.
La terminal aérea
El nuevo aeropuerto, según la Corpaq, tendrá capacidad para recibir a más de cinco millones de pasajeros por año y 270 000 toneladas de carga. La construcción se extiende sobre una superficie de 1 500 hectáreas, de las cuales 540 corresponden al área de construcción.Tendrá una pista de 4 100 metros de largo por 45 metros de ancho, con capacidad para un promedio de 44 operaciones por hora. Se construyen seis puentes de embarque de pasajeros. La nueva terminal aérea tiene capacidad de estacionamiento remoto para 20 aeronaves. Fuente: El Comercio. Quito, Ecuador
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