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El Gobierno analiza una reforma a esta actividad para reemplazarla por zonas económicas.
Alrededor de 17 millones de sucres (unos 680 dólares al tipo de cambio de 2000) fue el capital inicial que se invirtió en 1987 para crear la Zona Franca de Esmeraldas (Zofree), la cual se concibió como parte de la nueva infraestructura del puerto de la ciudad.
Fue el primer lugar de este tipo en el país y se formó como una empresa de capital mixto, pues invirtieron el Estado -a través de la Autoridad Portuaria de Esmeraldas (APE)- y 70 accionistas privados. Sin embargo, pero operó ocho años después y hasta 2000 contó únicamente con dos usuarios.
Con la creación de la Ley de Zonas Francas, en 2001, el panorama se aclaró y comenzó un impulso de esta actividad, pues hasta 2007 estaban registradas 27 empresas. Pero ahora la situación es diferente, pues existen 13 entes inscritos y en diciembre saldrán dos más. La razón: la depuración que ordenó el Gobierno en este sector.
Este proceso se inició por pedido del presidente de la República, Rafael Correa, quien aseguró que las zonas francas no han cumplido con algunas metas: generar divisas, atraer la inversión, implementar tecnología y promover el desarrollo en regiones deprimidas. Además, en septiembre Correa afirmó -en uno de sus enlaces sabatinos- que estas zonas "tienen una patente de corso para explotación laboral, no pago de impuestos y falta de controles".
Por esta situación, ahora el régimen reemplazará la figura de zonas francas por la de Zonas Económicas Especiales (ZEE). La ministra Coordinadora de la Producción, Nathalie Cely, señaló que se estudia la creación de estas áreas enfocadas en tecnología y agregó que en 30 días estaría listo el informe.
Sin embargo, Gustavo Guerra, director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas (Conazofra), no quiere alterar el clima de por sí denso en el sector, ya que "aún no está decidido aún qué pasará con ellas". Esto, pese a que la entidad tiene con el Gobierno una política clara: no más zonas francas y depuración intensiva.
Esta última etapa incluyó la eliminación de las zonas con fines no productivos, como almacenamiento o salud.
“Pese a que su existencia es legal, pues la ley que lo permite no ha sido reformada o cambiada", señaló Édgar Salazar, gerente general de Metro Zona, creada en 2000 en Yaruquí, sector cercano donde se construye el nuevo aeropuerto de la capital.
En función de este criterio desaparecieron en este año cuatro zonas francas dedicadas a salud, que fueron creadas para atraer inversión en atención médica, pero se enfocaron en atención a clientes locales, reconoció Guerra.
En Guayas, Polifranca también dejaría de existir, pues su usuario Poligráfica anunció que saldrá del sistema.
Mientras se decide qué pasará, el trabajo continúa en las principales zonas, como Zofraport, en Posorja, en Guayas, que tiene una extensión de 48,10 hectáreas y cuenta con tres usuarios, enfocados en pesca industrial.
Su gerente general, Luis García, señaló que si fuera el caso están listos para dar el salto hacia lo que el Gobierno requiere. Pero mientras se define el panorama y a diferencia de otras zonas, decidió trabajar "como si nada".
Ellos esperan la autorización del Conazofra para un nuevo plan de inversión que incluye ampliar la infraestructura en 15 ó 20 hectáreas y, además, apuntan a atraer la inversión de al menos tres compañías industriales.
En Metro Zona la dinámica también continúa, aunque Salazar expresó que todo proceso de inversión en las 25 hectáreas de la zona está detenido "hasta que haya reglas claras del juego".
Tiene 12 mil metros cuadrados construidos, que son usados por ocho empresas. Bouquet Andes es una de ellas, ya que envía a los Estados Unidos entre 2.000 y 2.500 arreglos de flores diarios. En esta área, desde hace cinco años trabajan 78 personas en planta y 20 administrativos.
En el edificio adjunto, 53 operadores -en su mayoría jóvenes- ensamblan las unidades satelitales de rastreo de vehículos que la empresa GTS entregará a Chevy Star de Colombia, México y Venezuela. Se exportan alrededor de 250 equipos al día.
César Naranjo, jefe de Producción de GTS, indicó que la compañía entró a Metro Zona en agosto de 2008, la que generó la mitad de los 41 millones de dólares que se exportaron desde aquí.
Para los representantes de las zonas francas, los problemas presentados en el sector, y a los que se refiere Correa, tienen su origen también en el propio Estado.
Fernando Moncayo, gerente general de Zofree, aseguró que hace falta seguridad jurídica y económica. Y en este aspecto, Guerra agregó que hasta 2007, los controles fallaron.
Solo tres personas laboraban en Conazofra, ahora son 14 y se manejan con un presupuesto de 850 mil dólares, generados en el 1% de los gastos incurridos por los usuarios del sistema. "No tenemos miedo a más controles –manifestó Salazar- solo queremos definiciones". Carlos Villacís
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Periodista - Redacción Quito Fuente: El Telégrafo. Quito, Ecuador.
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