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El país compró más combustibles y lubricantes en el primer semestre de este año, respecto a 2008. Pese a que las autoridades ecuatorianas son optimistas por el efecto que las medidas de salvaguardia han surtido sobre el peso de las importaciones, estas, efectivamente, se han reducido en valor, pero no en cuanto al volumen comprado. Al revisar el último reporte del Banco Central, y comparar el primer semestre desde 2007 a 2009, se ve claramente que el país importó 0,7% menos desde 2007 a 2008 y 2,20% más entre 2008 y este año. El incremento se da, principalmente, por la compra de un 20,28% más de combustibles y lubricantes.
La mayor importación de combustibles contrasta con los objetivos del Plan se Soberanía Energética del Gobierno, que busca reducir el desvío y contrabando de combustibles por las fronteras. El resto de rubros que cuantifican el total importado, sin embargo, sí disminuyeron. Ese es el caso de las compras de bienes de consumo, que se redujeron en 10,72%, respecto al primer semestre de 2008, mientras las importaciones de materias primas se redujeron un 4,48% y las de bienes de capital cayeron 3,31%.
Según Carol Chehab, del Observatorio de Comercio Exterior, la explicación hay que determinarla en qué tipos de productos han crecido. “La reducción del volumen de importaciones de materias primas, insumos y bienes de capital están explicadas, básicamente, por las restricciones al comercio. El alza en combustibles y lubricantes lo deberán explicar las autoridades”. Mario Sánchez, miembro del Foro Petrolero, asegura que el aumento de las importaciones de combustibles y lubricantes se justifica en que cada vez la demanda va en aumento y el país no puede cubrirla. “Las refinerías no satisfacen los requerimientos del mercado. Apenas se puede cubrir el 18% de toda la demanda”.
Según el experto, la nafta de alto octano, para producir las gasolinas extra y súper, no se puede encontrar en el país y hay que importarla. A eso se suman los problemas de las refinerías del país, que están produciendo menos que hace diez años. El caso del gas es otro problema latente. Por ejemplo, la Refinería de Esmeraldas ha bajado su producción, de 600 toneladas métricas diarias que generaba hace diez años, a 250 toneladas. En Shushufindi también se producían 500 toneladas métricas por día, ahora solo 80 toneladas.
“La demanda de gas crece en el orden del 4% anual. Y no tenemos para cubrirla. A eso se suma un problema adicional: el contrabando que se va para Colombia y Perú. En el primer país, una bombona de 15 kg puede comercializarse en USD 9, mientras que en el vecino del sur se vende hasta en USD14. Son problemas que se reflejan en el mayor volumen importado”, concluyó Sánchez.
Fuente: El Comercio. Quito, Ecuador.
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