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El Ministerio del Ambiente asegura que no ha emitido ningún documento que avale la construcción. La terminal se construye con un aval municipal.
Redacción Quito Las afectaciones ambientales también forman parte del paquete de renegociación del contrato del nuevo aeropuerto de Quito. Los daños a los cultivos y animales de las comunidades asentadas en los alrededores de la nueva terminal aérea de Tababela son una preocupación para el Municipio. Por ello, aseguraron que en una de las rondas que se mantiene con la concesionaria Quiport y los prestamistas se discutirá este tema.
Desde que se iniciaron los trabajos en el nuevo aeropuerto, la remoción de tierras del lugar donde se ubica la pista de aterrizaje causó molestias en los moradores de los sectores de Oyambarillo, San Vicente, Otón de Vélez, Puembo, Guambi y Pifo.
Margarita Luque vive en Tababela desde hace 40 años. Allí tiene una hectárea de terreno sembrada con limón y mandarinas. “Al mediodía la situación es incontrolable, las nubes de polvo caen sobre las hojas de los arbolitos y dañan todo el sembrío”.
La misma queja es compartida por Rafael Flores, quien vive en el centro de Puembo y tiene un sembrío de hortalizas. Para él, los últimos cuatro meses han sido perjudiciales para sus cultivos. La falta de lluvias ha incrementado las nubes de polvo provenientes de la construcción del nuevo aeropuerto.
Pero las quejas por los daños ambientales también han trascendido en las instancias judiciales. Luis Figueroa mantiene un litigio en la Corte Provincial de Justicia de Pichincha. Él demandó a Quiport, firma al frente de la construcción del aeropuerto, por daños que ha causado el polvo en 12 hectáreas de cultivos de frambuesas.
Figueroa afirma que la Corte ya emitió un dictamen el 21 de julio de 2009, donde se resolvió que Quiport y Aecon Constructores asuman los gastos por los daños ocasionados. “Pero el 24 de julio, los mismos jueces anulan la resolución”. Esto debido a que en el momento que fallaron a su favor un secretario no entregó la notificación al casillero judicial de Quiport. Ahora el litigio judicial sigue pendiente.
Por otra parte, el informe Diapa-0038-2008 de la Contraloría General del Estado señala que “Quiport, como concesionario y responsable de la construcción y de llevar a cabo el Plan de Manejo Ambiental no cumple con la prevención y control de la contaminación del aire”.
En las conclusiones se señala que la concesionaria, pese a que utiliza los métodos señalados en el plan de manejo ambiental, no ha logrado proteger a los habitantes cercanos contra los riesgos producidos por altas concentraciones de polvo en el aire, causadas por la obra, en especial, por el movimiento de tierra. La Licencia Ambiental de la nueva terminal aérea fue otorgada a la ex Corporación Aeroportuaria de Quito (Corpaq), en diciembre de 2005. Fue aprobada por la Dirección Metropolitana de Medioambiente (DMM) y tiene cinco años de vigencia. Pero en el informe de Contraloría se señala que Quiport está en proceso de renovar esta licencia.
Por otra parte, en una carta emitida por la Subsecretaría de Calidad Ambiental del Ministerio de Ambiente, se señala que esta Cartera de Estado no ha emitido la licencia ambiental. Por ello, -señala el texto- se considera que el documento emitido por la DMM a la ejecución del nuevo aeropuerto “carece de legalidad, debiendo tramitar el proponente del proyecto dicha licencia en esta Cartera de Estado”.
No obstante, Quiport se hizo acreedora a dos premios internacionales por manejo ambiental, el primero por Mejor práctica en Sostenibilidad ambiental en América y en el mundo, otorgado por el Instituto de las Naciones Unidas para Capacitación e Investigación. El segundo reconocimiento fue entregado por la Organización de Estados Americanos a la Excelencia en Liderazgo en Sostenibilidad Ambiental, para un proyecto de servicio público. El informe En las conclusiones de la Contraloría también se señala que en los documentos contractuales no se evidencian rubros ni valores para realizar obras de mitigación y conservación del medioambiente y/o de remediación ambiental. Para Quiport, la entrega de los dos premios internacionales reconoce que el nuevo aeropuerto de Quito cumple con las mejores prácticas y estándares en diseño y construcción. En especial se ha considerado la tecnología de punta empleada. Fuente: El Comercio. Quito, Ecuador.
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