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Alcaldía anunció un nuevo retraso en la apertura de las terminales terrestres.
La apertura de las nuevas terminales terrestres de Quitumbe, al sur, y Carcelén, al norte, tendrá un nuevo retraso de dos días. El traslado de la terminal El Cumandá y su cierre definitivo se postergó para las 24:00 de hoy. Los usuarios y pasajeros deberán acudir, desde las 00:00 del jueves, hasta las terminales de las periferias de la ciudad.
Esta decisión de la municipalidad causó reacciones en las compañías de transporte que funcionan con microestaciones para pasajeros en el centro-norte de la urbe, puesto que estas también dejarán de funcionar, según informó Hugo Ibarra, abogado encargado del caso de las operadoras que reclaman por esta decisión. “Esta decisión se tomó sin nuestro conocimiento y sin considerar nuestros intereses particulares”, afirmó.
De cada una de estas terminales particulares salen a diario alrededor de 20 buses con una capacidad de entre 30 y 36 pasajeros por unidad. Esta situación, aseguró Ibarra, ocasionaría un perjuicio económico muy grande.
Además, aseguró que esta iniciativa está amparada en la nueva Ley de Tránsito, en la que se especifica que estas pueden operar siempre que realicen una parada en las terminales interprovinciales.
Para María Cárdenas, quien viaja cada semana a la provincia de Esmeraldas a visitar a sus hijos, esta decisión perjudicará a los usuarios, pues tendrán que destinar más dinero y tiempo para trasladarse en un taxi.
Según Andrés Vallejo, alcalde de Quito, la decisión no se revocará puesto que los transportistas y los directivos de las empresas metropolitanas de Movilidad y Obras Públicas y de desarrollo urbano Innovar UIO, mantuvieron reuniones por más de un año en las que siempre se pronunciaron de manera favorable con la reubicación, el traslado y el cierre de las microterminales.
El anuncio se realizó tras la firma de un convenio entre las autoridades del Cabildo y los directivos de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (Fenacotip), a la que también están asociadas las cooperativas Transportes Ecuador, Trans. Esmeraldas, Panamericana Internacional, Trasportes Occidental, Flota Imbabura y Cooperativa Reina del Camino, que se oponen al cierre de las terminales particulares que tienen en la ciudad.
Patricio Picón, presidente de la Fenacotip, aseguró no saber nada sobre la motivación de los representantes de las cooperativas que se oponen al traslado.
El Alcalde fue claro al señalar que no se permitirá el funcionamiento de miniterminales con buses grandes que complican la circulación. Fuente: El Telégrafo. Quito, Ecuador
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