Inicio Noticias Ideas y Emprendimientos Es hora de pensar en grande (III)
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Es hora de pensar en grande (III) PDF Imprimir Correo electrónico
Noticias - Ideas y Emprendimientos
Lunes 13 de Julio de 2009 12:10

La Plataforma tiene todas las condiciones para ubicarnos en el radar de los grandes flujos de inversión, para constituirse en el gran imán de la inversión local y foránea.

¿Qué es lo que nos puede sacar de nuestra histórica órbita de mal desarrollo? ¿Cuál es la apuesta productiva que puede catapultar nuestro país hacia otro estadio de desarrollo? Lo hemos venido reiterando sin temor a equivocarnos: la principal Apuesta Productiva Estratégica (APE) para El Salvador es la de constituirnos en una Plataforma Mundial de Servicios y Valor Agregado.

En el artículo anterior describimos el tipo de actividades que comprende tal plataforma, y realizamos una primera precisión de lo que entendemos como tal. Entre otras cosas, mencionamos que no se limita a una plataforma de servicios de logística y/o transporte, y que no se trata de cualquier servicio sino de servicios productivos, de alto valor agregado y alta productividad. Habría que añadir también que a la APE debe acompañarle un enfoque territorial, integral y sustentable del desarrollo.

¿Por qué afirmamos que esa es la principal apuesta productiva? ¿Cuáles son las ventajas estratégicas de tal apuesta? ¿Por qué es una apuesta que nos puede colocar en otra dimensión del desarrollo? ¿Por qué no es el agro, o la agroindustria o la industria?

Un aspecto fundamental para enfrentar la crisis actual y lograr un “salto de calidad” hacia el desarrollo, especialmente ante la debilidad en que se encuentra la inversión y las finanzas públicas, es la inversión privada, tanto nacional y sobre todo externa. Por tanto, una interrogante crucial a responder en estos momentos, la cual ya nos hemos planteado en artículos anteriores, es ¿cómo en las actuales circunstancias de crisis mundial y restricción de los flujos de inversión externa puedo generar y atraer montos importantes de inversión privada?

En términos generales, la Plataforma tiene todas las condiciones para ubicarnos en el radar de los grandes flujos de inversión, para constituirse en el gran imán de la inversión local y foránea. Podemos convertirnos en un centro de talante mundial de distribución de bienes y servicios, en el “pivote” de un sistema regional y multimodal de transporte y comunicaciones, aprovechando nuestra estratégica y ventajosa ubicación geográfica (de puente entre océanos y continentes, con semejante escala horaria y corta distancia del principal y mayor mercado mundial como el de Estados Unidos). Ahí están en el inventario nuestros puertos, nuestro bien ubicado aeropuerto, el potencial Canal Seco, los corredores logísticos, las conexiones portuarias con el Atlántico guatemalteco y hondureño, etc. De igual manera, podemos convertirnos en un importante “trampolín” para que muchos y grandes inversionistas de otros países accedan al mercado norteamericano. Así por ejemplo, inversionistas brasileños saben bien que, aprovechando el CAFTA y la ausencia de riesgo cambiario (amén de sus desventajas), pueden producir en el país su etanol o sus zapatos para exportarlos hacia el mercado norteamericano sin mayores cargas arancelarias.

Podemos convertirnos en un importante espacio internacional de inversión en servicios de salud, si por ejemplo logramos colocar en la agenda migratoria una reivindicación adicional a la histórica reivindicación por el TPS: el reconocimiento del MEDICARE a los compatriotas o centroamericanos que utilicen los servicios de salud en nuestro territorio. No cabe duda de que esto no solo contribuiría a abaratar el mismo MEDICARE en Estados Unidos, o a facilitar el retiro e instalación de miles de pensionados en nuestro país, sino también a una fuerte expansión en la producción local de servicios médicos con proyección internacional. Todo un potencial y un nicho de grandes alcances.

El impulso del agro, la agroindustria y la industria manufacturera también son importantes motores para lograr el despegue hacia nuestro deseado desarrollo, y sin duda deben acompañar la apuesta productiva antes descrita. Pero no son ni pueden ser las Apuestas Productivas Estratégicas. El agro es importante para generar empleo, insumos, exportaciones y garantizar seguridad alimentaria, pero no hay mayores experiencias de despegue económico cuya apuesta haya tenido como eje articulador al agro. Tampoco las ha habido muchas teniendo como eje la agroindustria, con algunas matizadas excepciones como el caso chileno. Tampoco nuestro futuro está, a pesar de su necesidad e importancia, en la apuesta por la industria manufacturera, sobre todo teniendo a China como la gran fábrica mundial.

En fin, el enorme potencial de una Apuesta Productiva Estratégica por la conformación de una Plataforma Mundial de Servicios y Valor Agregado está ahí. Ahí se encuentra esperando nuestra voluntad, nuestra creatividad, nuestra capacidad de entendernos y compartir una estrategia común de desarrollo, nuestra capacidad de pensar en grande para hacer grande nuestro país.

Fuente: La Prensa Gráfica. El Salvador.